“Escuchar la palabra discapacidad me duele, porque no estoy de acuerdo, de hecho me parece horrible, el nacer “diferente” te da la capacidad de aprender, de crear y de hacer las cosas de manera única y retadora”.

Por: María Alejandra González.

 

En el año 91, la familia Galindo Troncoso se encontraba a la espera del nacimiento de su primera hija, nieta y sobrina, eran muchas las horas y meses que habían esperado para recibir con amor y fiesta a esa niña que les cambió por completo la vida. Después de unas cuantas horas de ansiedad, el médico se acercó a informar que Maria Camila había nacido con una malformación en las extremidades superiores. En la mano derecha Adactilia, en la mano izquierda Déficit Central, es decir, dos dedos en una mano y tres en la otra. Para su familia ese momento fue difícil, no solo porque se enfrentaron a la negación normal de ver que su hija no era tan perfecta como ellos lo imaginaron, sino que sintieron miedo que ella no lograra ser independiente. En la primera cita con el cirujano la visión cambió cuando él les dice: “A su hija no le duele nada, ella está perfecta, sus pulmones, sus riñones, su corazón están bien, sus manos no están completas, pero ese no es problema, el problema será de ustedes al aceptarlo”.

A partir de ese momento inició su niñez y para sus padres el proceso de aceptación. Su mamá intentó a través de talleres, manualidades y juegos con lentejuelas desarrollar al máximo la motricidad en sus manos; su padre y toda su familia, se dedicaron a inyectarle el amor sin medida que la convirtió hoy día en una mujer segura, respetada y amada por sí misma.

EM: ¿Cómo fue su infancia?

Fue una infancia normal, llena de amor, jugaba mucho con mi familia, me trataban igual con mis hermanos y primos, por lo cual nunca vi como dificultad mi malformación, posiblemente no aprendía igual a los demás niños pero lo intentaba una y otra vez hasta lograrlo, era como un reto propio que a través de juegos se iba superando, cosas como amarrarme los zapatos o recogerme la moña del pelo eran desafíos que día a día desarrollaban mi motricidad. Siempre fui muy autónoma en lo que yo quería hacer y eso se lo agradezco completamente a mis papás.

EM: ¿Fue víctima del bullying?

El bullying te lo hacen tengas o no una malformación: por gordo, bajito, flaco, alto, lastimosamente es un fenómeno social que siempre va a existir, si yo hubiera nacido sin malformación seguramente también me lo hubieran hecho, así que claro que sufrí por eso. Yo pasé por un colegio femenino donde las mujeres somos muy hirientes y no sé por qué pero nos damos muy duro. Sufrí mucho con apodos, de hecho al pelear con una compañera de clase me dijo uno que me dolió en el alma:   “ E. T.” (El extraterrestre) porque él tiene dos dedos en su mano, fue muy ofensivo pero entendí que como ese iba a recibir mil apodos más, así que me hice fuerte en ese sentido. El ser fuerte no significa que lo sea todos los días, como persona normal que soy tengo mis subidas y bajadas, puedo ser una roca o puedo llorar en mi casa desconsolada, pero todo te sirve para alzar la cabeza y seguir adelante.

EM: ¿Qué es lo más difícil de tener una malformación?

Lo más difícil de tener una malformación es que la sociedad no está lista para nosotros, no porque no podamos hacer las cosas sino porque la sociedad te juzga y no te da oportunidades de desarrollarte. Es ahí cuando te das cuenta que lo más importante es la familia, ellos son tu foco, tu punto alto de apoyo, pero también son los que deben impregnar  autonomía y libertad. Conozco muchos casos en los que los padres esconden a sus hijos por el hecho de tener una malformación, generando niños desconfiados y con poco autoestima, pero también conozco casos en los que los padres creen que por nacer así deben hacernos todo, generando niños dependientes. Yo soy una convencida de que las malformaciones deben manejarse con tacto y mucho amor, donde le de la oportunidad de experimentar, de preguntar, de conocerse y de crear. Todo esto hará niños fuertes, con amor propio y que entenderán que esto no es un limitante.

EM: ¿Fue difícil conseguir trabajo?

Buscar trabajo fue muy duro, en esa época en Cali era la moda ser modelo de protocolo y me lancé, me contactaron de una empresa de cigarrillos y ese día me puse el traje porque era un concierto, cuando el manager me vio, me dijo el traje se había roto, me cambié y él se lo dio a otra niña, yo lo miré y me dijo que yo no aplicaba en su modelo de protocolo. Ese día era entregar unos volantes y obvio mis manos estaban implicadas, me destruí, lloré, me dio muy duro, pero todo es perfecto, nada en la vida pasa por que sí, estaba llorando y precisamente me encontré con un camarógrafo con el que había trabajado hacía algunos años y me dijo que su presentadora no había ido, que le ayudara a presentar, ese día fui a entrevistar al manager y le pregunté: ¿A usted le parece justo quitarle el trabajo a una persona porque tiene una malformación? Él se quedó completamente callado, ese día saqué la espina, pero no siempre se puede y con eso debemos aprender a vivir.  

EM: ¿Cómo logró romper los paradigmas de televisión?

La presentación de televisión inició por error, esta anécdota yo la cuento porque me costó una amistad (risas) pero sin yo quererlo. Acompañé a una amiga a un casting pero al llegar el productor me propuso pararme ante la cámara y contar quién era yo, me pareció curioso y lo hice a mi manera, ese mismo día me llamaron a decirme que era la nueva presentadora del programa y que iniciaba inmediatamente. Nos les niego que me encantó la adrenalina y así inicié mi carrera como presentadora, la cual años después pude llegar a mejorar pasando por Telepacífico en programas como Tiempo Real y Conexión Remota Tv. Mis manos nunca impidieron desarrollarme en este campo, es más, al inicio yo las escondía un poco con el micrófono pero la realidad es que yo me expreso con mis manos todo el tiempo y decidí mostrarlas sin importarme en lo que pudieran pensar.

Cuando llegué a Bogotá hice muchos castings, pero se vio marcado el sesgo de la mujer 90-60-90 o la mujer perfecta, yo pensé seguir adelante, pero me cansé  del rechazo ya que no me dejaban ni hablar, en varios castings me miraban y me decían: “Muchas gracias, nosotros te llamamos” sin nisiquiera yo abrir mi boca.

“No sirves, no sirves” se convirtió en la respuesta común por eso me retiré y decidí iniciar con la comunicación organizacional, encontré trabajo y me adapté muy fácilmente, en ese momento es cuando aparece Teletón en mi vida, me contactaron por mi cuenta de instagram y me invitaron a conocer el centro de Soacha, en ese momento me pidieron ser historia de vida, acepté dejando claro que me mostrarán como la mujer fuerte que soy,  grabamos y mis papás se vieron muy involucrados porque ellos tenían que contar su versión, su historia, cosas que yo no sabía, para nosotros fue una experiencia maravillosa que nos unió aún más, recordando toda la historia, fue una experiencia que revivo siempre por medio de los videos.

EM: ¿Qué pasó después con Teletón?

Este año me llamaron a presentar el lanzamiento de Teletón y acepté feliz, en medio del evento me dieron la sorpresa de nombrarme Embajadora Digital. Para mí fue una experiencia increíble, me lo disfruté y me lo gocé un montón, me sirvió porque estuve expuesta a los medios que me dijeron que “no” en un primer momento y demostré que podía hacerlo igual de bien a los grandes talentos de la televisión Colombiana con los que compartía escenario.

Ahora estoy en un proceso, me encantaría volver a presentar, pero sé que la vida y Dios van poniendo cosas que debemos ir aceptando en el momento indicado, aunque espero que sea pronto (risas).

EM: ¿Cuéntenos del blog “I’m Possible”?

“I’m possible” es un blog que inicié como catarsis, queriendo desahogar muchas cosas y  muchos vacíos que yo tenia, historias que me habían pasado y necesitaba sacar. Empecé a escribir y escribir y después de mucho pensarlo (casi 8 meses) decidí publicarlo, inicialmente era pensado en los padres de niños con malformaciones para que se dieran cuenta que esto no era un limitante, quería demostrar que aunque pasamos por muchos procesos duros el nacer así es tan retador que termina siendo maravilloso o por lo menos para mí. Con el tiempo me di cuenta que el blog no solo llegaba a este tipo de nicho o personas, sino que el tema de no aceptarnos es global, a todos nos molesta algo de nuestro cuerpo, ese algo que no nos permite estar conformes.

He recibido historias de vida de personas en diferentes partes del mundo: Australia, España, Venezuela y de Colombia por supuesto y aunque no puedo resolver problemas médicos porque no estudié esa carrera sí puedo influenciar de manera positiva a generar amor y aceptación de cómo somos.

EM: Cuéntenos de #LasManosQueYoEscogí

Instagram es una plataforma que además de estar de moda, nos ayuda un montón porque tienes todo a la palma de tu mano, empecé a montar fotos normales como cualquier persona que usa la plataforma con el tiempo, mi mamá me escribió diciéndome: “nena tú ¿porque no muestras nunca tus manos en las fotos?” y tenía toda la razón.

Así que decidí darles su propio protagonismo y en un paseo por Perú decidí tomar una foto solo a ellas ¡MIS MANOS! Con la creación de #LasManosQueYoEscogí, la verdad no me imaginé nunca el impacto que generó, llenándome de mensajes lindos, por ejemplo una señora en Uruguay puso en sus fotos: “El #ElCuerpoQueYoEscogí  y me escribió esto: “¡Gracias a ese hashtag me di cuenta que te aceptas, que te amas, yo quiero hacer lo mismo Camila muchas, muchas gracias!” Cuando lees ese tipo de mensajes es cuando te das cuenta que estás influenciando positivamente a los demás y de verdad que es muy gratificante.  

Si quieren ver mis fotos pueden encontrarlos en mi instagram como: @cami_galindo

¿Cuál es el propósito como influenciadora?

Poder aportarle a los demás y  trabajar por ellos, es algo que me apasiona y por esa razón me considero una influenciadora (pero no como lo están usando ahora), yo hago un acompañamiento a todas esas personas que sienten una falencia en su vida, eso me ha dado la oportunidad de abrirme, de realizar conferencias a nivel nacional en donde he entendido que el peor error de nosotros como seres humanos es criticarnos: ‘no me gusta cómo me veo en la foto’, ‘¡cómo estoy de fea!’,-  Pero nunca nos damos cuenta de la persona valiosa que tienes en el interior. Si no te valoras a ti mismo, es muy difícil valorar a las personas que nos rodean. Soy influenciadora porque creo en el apoyo que podemos generar los unos a los otros, somos más los que podemos hacer cosas por nuestra sociedad.

EM: ¿Qué es ‘El poder de creer en mí?

Recibí una llamada para contar mi historia de vida en Medellín desde ahí empecé a trabajar en mi propia conferencia la cual presenté en otras ciudades y empresas que se han interesado en tocar temas como el amor propio, la aceptación y a su vez la historia de mi vida.

‘El poder de creer en mí’, como llamé a la conferencia es un espacio en el que pongo a los asistentes en mis zapatos por medio de ejercicios y juegos, sacándolos de su zona de confort y  demostrándoles que nacer con una malformación, es complicado pero es lindo. Al final les cuento mi historia en donde mi familia es la protagonista y les doy un espacio para que me realicen todas las preguntas que quieran, yo siempre he sido muy abierta con este tema y qué mejor que poderles contestar y romper todos esos tabúes que se crean alrededor de una malformación.

EM: ¿Cómo llega Trilogía Artesanal?

Siempre me ha gustado emprender, así que una vez hablando con mi mamá y mi abuela decidimos unirnos y crear productos artesanales en donde ellas podían impregnarle cosas muy diferentes a mí.

Mi mamá busca lo cómodo y le encuentra solución a todo, mi abuela le da el toque de los detalles y lo vintage y yo represento a la mujer moderna, por eso queríamos demostrar a través de un producto, la comodidad, practicidad y la moda. Ahora tenemos mochilas, morrales y clutch para todo tipo de ocasión, momentos y mujeres. Ha sido un proceso muy lindo, emprender no es fácil, estamos aprendiendo a prueba y error pero estamos brindando los productos con calidad y amor.  

Hacer felices a los clientes es muy gratificante, pero lo es aún más trabajar en familia, así que a todas las mujeres que estarán leyendo la revista, las invito a conocernos en nuestras redes sociales.

Instagram: @trilogiartesanal

EM: ¿Cómo se ves en cinco años?

Me veo presentando (risas) eso espero. Me veo rompiendo paradigmas porque creo que parte de lo que me identifica es que he ido cambiando el estigma de discapacidad. Quiero tener mi familia y Trilogía y mi blog súper posicionados. Quiero en cinco años seguir impregnándole mi esencia a lo que hago pero sobre todo ayudando a los demás a generar ese amor propio que nos hace tanta falta.

EM: ¿Qué mensaje le daría a los que sienten inconformes?

Lo más importante de todo es aprender a conocerse uno mismo, una vez tú te conoces, empiezas a respetarte, una vez tú te respetas, tienes todo el amor de ti para ti, eso es lo más importante. He tenido la oportunidad de conocer personas increíbles, muy capaces, familias, fundaciones que trabajan por la igualdad, por las oportunidades y eso me parece increíble. Hoy puedo afirmarles que siempre habrá alguien que les buscará la caída pero está en nosotros mismos dejarnos hundir o salir adelante fuertes.

A los que me siguen en mis redes y conocen mi historia les doy un eterno agradecimiento porque es muy lindo poder incentivar ese amor propio, puede que seamos gordos, flacos, altos, bajitos, tener manos, no tenerlas, pero eso no te quita lo valiosa persona que eres. La esencia de cada uno es lo que debe relucir.

Leave a comment